La delincuencia en el Perú es uno de los problemas más graves que afectan al país, especialmente en las zonas urbanas, donde delitos como robos, asaltos, extorsiones y hurtos son cada vez más frecuentes y organizados. En ciudades como Lima, Trujillo y Piura, las bandas criminales han consolidado su presencia, ejerciendo control sobre actividades ilegales como el cobro de cupos, la extorsión a comerciantes y la venta de drogas, lo que genera un clima de miedo e inestabilidad. La percepción de inseguridad entre los ciudadanos es alarmantemente alta, con muchas personas adaptando su estilo de vida para evitar exponerse a riesgos, como limitar sus salidas nocturnas o reforzar la seguridad en sus hogares. A esto se suma la desconfianza hacia las instituciones encargadas de protegerlos, ya que la corrupción, la ineficiencia y la falta de recursos de la Policía Nacional y el sistema judicial agravan la situación. El impacto de la delincuencia trasciende lo social, afectando también el de...